Analizamos cómo se está normalizando la violencia entre la juventud.
En este contexto aparecen nuevas formas de comunicarse, de relacionarse y también de gestionar los conflictos. Algunas dinámicas —como el control del móvil de la pareja, determinadas bromas entre iguales o la presión dentro del grupo— pueden llegar a percibirse como algo normal dentro de estas relaciones.
El trabajo realizado por Igaxes junto con la Fundación Trébol en centros educativos gallegos a través del programa PREVINT busca precisamente comprender mejor estas situaciones y cómo se construyen durante la adolescencia.
Contar con información y herramientas adecuadas permite a las familias, al profesorado y a las personas profesionales de la educación acompañar mejor a la juventud, identificar señales que pueden pasar desapercibidas y fomentar relaciones basadas en el respeto y el buen trato.


14,9 % ha sido víctima de rumores o difamación
La presión social y la reputación dentro del grupo también se utilizan como forma de agresión.

19,8 % ejerce conductas de control.
Revisar el móvil, la inmediatez en las respuestas o vigilar a la pareja

21,1 % ha sufrido humillaciones o insultos
Las agresiones verbales siguen siendo una de las formas más frecuentes de violencia en esta etapa.

35,3 % ha sufrido ghosting.
La ruptura repentina de la comunicación es la dinámica de aislamiento más frecuente